DAÑO CEREBRAL INFANTOJUVENIL

El daño cerebral infantil tiene una gran importancia ya que hablamos de alteraciones en la estructura o función cerebral en un momento en el que la persona está en pleno desarrollo de sus capacidades, por ello cuando ocurre una lesión en el cerebro a edades tempranas solemos encontrar como consecuencias dificultades del aprendizaje, entre otras alteraciones. La investigación y la práctica clínica nos han demostrado que las áreas cerebrales más vulnerables en la patología cerebral son aquellas encargadas de la velocidad de procesamiento, los procesos atencionales y las funciones ejecutivas, encargadas estas últimas de la planificación, el razonamiento, la regulación emocional y el control del comportamiento, entre otras. No obstante, cualquier capacidad puede verse alterada y es por ello que, con frecuencia, vamos a encontrar niños y niñas que han sufrido daño cerebral y tienen afectación en su motricidad, la memoria,  el lenguaje, el habla, la percepción, la capacidad sensorial, el equilibrio, etc.

Las causas del daño cerebral infantil son muy variadas y, a grandes rasgos, pueden ser clasificadas según el periodo de desarrollo en el que ocurre la lesión o patología:

ETAPA PRENATAL (antes del nacimiento)

→ Síndromes genéticos o cromosómicos: Síndrome de Down, Autismo, Síndrome de Williams, Otro.

→ Procesos anóxicos

→ Infecciones

→ Consumo de sustancias tóxicas por parte de la madre

→ Malnutrición materna

→ Otros

ETAPA PERINATAL (en el momento del nacimiento)

→ Traumatismo

→ Anoxia o hipoxia

→ Prematuridad

→ Infecciones

→ Accidentes cerebrovasculares

→ Otros

ETAPA POSTNATAL (después del nacimiento)

→ Traumatismos

→ Accidente cerebrovascular

→ Anoxias

→ Infecciones

→ Otros

La rapidez en la detección y diagnóstico, así como el inicio temprano de la rehabilitación, van a suponer factores de suma importancia en el pronóstico, debido al proceso de plasticidad neuronal (capacidad de reorganización cerebral), mayor en las primeras fases tras el daño cerebral y en los primeros años del desarrollo de la persona.

Al ser muy común que la lesión o patología afecte a más de un aspecto en la persona, es necesario que tanto la evaluación como la intervención tengan un enfoque multidisciplinar llevado a cabo por profesionales del ámbito de la neuropsicología, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y pedagogía u otras profesiones afines del contexto educativo.